¿Qué es y cómo se desarrollan?

 

Una persona aprende el 20% de lo que ve, el 20% de lo que oye, el 40% de lo que ve y oye simultáneamente y el 80% de lo que vivencia o descubre por sí misma.

El aprendizaje experiencial más que una herramienta, es una filosofía de educación para adultos, que parte del principio que las personas aprenden mejor cuando entran en contacto directo con sus propias experiencias y vivencias, es un aprendizaje “haciendo” que reflexiona sobre el mismo “hacer”. Esta modalidad no se limita a la sola exposición de conceptos, sino que a través de la realización de ejercicios, simulaciones o dinámicas consentido, busca que la persona asimile los principios y los ponga en práctica, desarrollando sus competencias personales y profesionales. Lo anterior ocurre siempre y cuando se tenga un adecuado proceso de reflexión y de voluntad de experimentación por parte de quien aprende.

El aprendizaje debe facilitar a quienes aprenden, su preparación para vivir en un mundo cambiante y en evolución

Algunas de las ventajas de la aplicación del aprendizaje experiencial, enmarcado en un adecuado proceso facilitador son:

Tiene en cuenta los procesos cognoscitivos asociados con cada hemisferio cerebral y facilita la asimilación para personas con distintos estilos de aprendizaje.

Involucra todos los sistemas relacionados e integra todas las dimensiones (física, psíquica, social, y espiritual).

Cuando el aprendizaje experiencial se facilita en un grupo, la confianza entre los miembros del mismo se incrementa al trabajar tareas desconocidas para todos, que exigen el soporte y aporte grupal.

Al cambiar de ambiente se resaltan las conductas reales del individuo y se acelera la curva de aprendizaje, cuando como producto del aprendizaje, se
encuentran nuevas opciones conductuales, más efectivas y productivas.

Se refuerza de manera concreta, al interior de un equipo, la responsabilidad de las diferentes personas en la consolidación de los procesos de desarrollo y logro